Aleksander Petrovsky antes de Sex and The City: Maikhail Baryshnikov

Paola Lucio

4/17/20265 min read

La popularización de la serie Sex and The City entre las nuevas generaciones no solo ha abierto conversación en torno a las personalidades características de los personajes principales, sus decisiones y sus vidas amorosas; sino que han permitido que gente más joven conozca a íconos que cuyas carreras han marcado la historia del arte como el caso de Mikhail Baryshnikov, conocido como Aleksandr Petrovsky en la serie.

Siendo hasta la actualidad uno de los hombres más reconocidos en el mundo del ballet clásico, los inicios de la carrera de Baryshnikov se desarrollan dentro del contexto de la Guerra Fría: un periodo de tensión política e ideológica post Segunda Guerra mundial entre Estados Unidos y la Unión Soviética en torno a la rivalidad entre el comunismo y el capitalismo.

Nacido en 1948, en Letonia, Mikhail Baryshnikov fue introducido al mundo de las artes por su madre y es después de su muerte que él decide enfocarse en el ballet.

Esta disciplina se origina en la Italia renacentista y evoluciona en Francia con Luis XIV en el siglo XVII. Si bien, sólo se consideraba una forma más de entretenimiento en la que se involucraban danzas, máscaras y trajes, su prestigio posterior se debió a su origen cortesano. A pesar de los cambios dentro de su evolución, es en el siglo XIX cuando el ballet se acerca a como lo conocemos hoy en día. El contexto romántico ayudó a que muchas piezas de ballet clásico se escribieran durante este periodo, rodeadas de personajes folklóricos y ambientes campestres que caracterizarían este nuevo género.

Dentro de todo esto, el ballet llega a Rusia y los bailarines de esta nacionalidad comenzaron a dominar dicha disciplina, convirtiéndolos, prácticamente, en celebridades. Si bien, en un principio el ballet era considerado para la clase alta, apoyado por el imperialismo, pues representaba sus ideales; sin embargo, después de la Revolución Rusa, siguiendo los ideales del comunismo el ballet se presentó ante las masas aunque mantuvo la característica de funcionar ideológicamente a favor del gobierno en turno.

Desde los 11 años, Mikhail demostró su talento con el Ballet de Riga y a la edad de 15 fue aceptado por la escuela de ballet del Teatro Kirov. Reconocido y guiado por Alexander Pushkin, Baryshnikov fue convirtiéndose en la celebridad que es hoy en día. A diferencia de lo que conocemos de la enseñanza rusa, se sabe que Pushkin se enfocaba en transmitir sus conocimientos a través de la paciencia y amabilidad. Si bien Pushkin no fue un bailarín sumamente reconocido, pues normalmente solo participaba en personajes secundarios, su habilidad en la enseñanza es lo que mantiene su nombre en la historia creando a grandes bailarines conociéndolos más allá de sus habilidades artísticas.


Para Mikhail, lo más importante era la fidelidad a sí mismo, apreciar el trabajo físico como, se lo enseñó Pushkin, y entender porqué y para qué haces lo que haces. Estos sencillos pasos lo guiaron en su camino hacia ser un gran bailarín clásico. Para 1969 todo el foco estaba en él, sus movimientos dentro de las coreografías hacían parecer el ballet como una disciplina sencilla, trazos suaves y ligeros que lo llevaron a caracterizarse por sus desplazamientos en el aire. A los 21 años ya había ganado una medalla de oro en Moscú.

Los ideales del régimen comunista que se reflejaban a través del ballet significaban una frustración tanto para Mikhail como para muchos de los profesionales que se dedicaban a esto. Las ideas que se presentaban en el ballet ruso se consideraban simples pero con un claro mensaje pro-soviético. Más que verlo como un arte, fue una herramienta política para esparcir un mensaje político, por lo cual el repertorio permitido era poco y repetitivo, conteniendo a los bailarines en una rutina que muy pocas veces presentaba algo nuevo.

Si bien se dice que a Baryshnikov rara vez se le permitía salir en tour con el ballet de Kirov, debido a que ya había presentado problemas en su carrera por querer traspasar los límites soviéticos, en 1974, acompañado por guardaespaldas le es permitido salir a territorio canadiense. Es aquí cuando Mikhail pide asilo político para posteriormente cruzar la frontera americana y llegar a la ciudad de Nueva York. Este nuevo espacio significaba para él una nueva libertad, tanto en su vida personal como en la profesional. Con esto, parecía que descubría un nuevo mundo, un lugar lleno de oportunidades, múltiples ballets que se presentaban simultáneamente, Broadway, danza contemporánea, experimental, jazz… conoció ahí un entorno que iba mucho más allá que solo la danza clásica.


De principio Mikhail Baryshnikov se mantuvo dentro del mundo que ya conocía: el ballet. Sin embargo, el ballet americano era más bien considerado una copia del ballet popularizado dentro de Italia, Francia y Rusia. A pesar de que en este país existía una gran variedad y libertad artística, no era secreto ni sorpresa para nadie que la técnica era inferior a la de los ballets anteriormente reconocidos. A pesar de eso, la característica técnica que manejaba Baryshnikov, lo llevaría, no solo a él sino al mismo ballet americano, a obtener un reconocimiento extraordinario.

Aunque Mikhail ya era una reconocida estrella, el escenario ofrecido por Estados Unidos le permitió demostrar quién era más allá de la limitaciones que su lugar de origen le definía. Se estableció en el New York City Ballet para posteriormente trasladarse al American Ballet Theatre. En 1980, sin dejar de lado su rol como bailarín, fue nombrado director creativo de este mismo ballet. Poco a poco fue experimentando e introduciéndose en nuevos medios populares como obras de Broadway, el mundo del cine con su primer película en 1985 (White Nights), y lo que lo llevó a un medio masivo, como pareja de la icónica Carrie Bradshaw, Sex and The City.

Baryshnikov se mantuvo y creció dentro del mundo de las artes. De 1990 a 2002, fue director y bailarín de la compañía de danza White Oak Dance Project, y en 2005, fundó el Baryshnikov Arts Center en Nueva York, una organización creativa que apoya y representa a artistas multidisciplinarios de todo el mundo.


Con una vigencia hasta hoy en día, Mikhail Baryshnikov, logró contribuir a un reconocimiento internacional del ballet soviético que le permitió establecerse como pilar fundamental para la formación y consolidación del ballet americano. Baryshnikov desafió los límites que social y políticamente le habían sido establecidos, considerándolos y aprovechandolos para mantener vivo su legado al convertirse en impulsor cultural de nuevas generaciones, yendo más allá de una estricta disciplina y reconociendo el lado artístico de tradiciones y culturas que existen en el mundo.



Fuentes

Demux. “The Dancer and the Dance (1982) (Mikhail Baryshnikov Documentary - Full HQ),” September 8, 2022. https://www.youtube.com/watch?v=9piDxc-CWiE.


Martin, Grace. (2016). Soviet Leap: Oppression, Defection, and Re-Envisioning Ballet. Undergraduate Research Journal for the Humanities. 1. 2-16. 10.17161/1808.21355.


"White Oak Dance Project | Ellen Jacobs Associates". ellen jacobs associates an international publicity firm. Consultado el 17 de abril de 2026. https://www.ejassociates.org/client/white-oak-dance-project/.

Ballet dancer Mikhail Baryshnikov and corps of Amercian Ballet Theater company during rehearsal. (Photo by Ray Fisher/Getty Images)